Esta mañana estaba paseando a mis chihuahuas ensimismado en mis asuntos, viendo sin mirar, oyendo sin escuchar, disfrutando de un agradable paseo; cuando de repente tuve que mirar y ver y frotarme los ojos por que por un momento me pareció que una legión de enanos se había escapado de un frenopático.
Todo estaba cuajado de vampiros, brujas, esqueletos, fantasmas y monstruos variados de metro diez. No sabía si pensar si serían los efectos secundarios de la vacuna de la gripe, o si los políticos habían decidido a lanzarse a la calle sin disfraz.
Tras el sobresalto inicial me di cuenta de que era la hora de ir al colegio y de que los niños iban disfrazados de bicho para celebrar el Halloween ¡Qué alivio! Así que ya pude disfrutar del desfile de niños monstruosos y una princesita de rosa. Sí ya sé que no pegaba para nada, pero la madre llevaba una cara en la que se podía leer perfectamente "Si no la dejo ir de princesita, se convertirá en el peor monstruo de todos..."
Todos los años hay dos fiestas que me atropellan sin darme cuenta. La de los muertos y la de San Patricio, que también da miedo ver una horda de gente vestida de verde celebrando su particular Drunks & Beers. Este despiste quizás sea debido a que son las únicas fiestas que no patrocina El Corte Inglés. Supongo porque no quieren asociar la marca a algo negativo como ir a un cementerio o morir de un atracón de cerveza. De todos modos sería muy divertido ver un anuncio en el que dijera “Ya es el día de los muertos en El Corte Inglés, mata a tu suegra ahora y empieza a pagarlo en primavera” Y la voz final diciendo “Es-tá muerto”.
Así que coincidiendo con los últimos estertores del verano. Los días se acortan, hay menos luz y con el bajón de ánimo provocado por los bajos niveles de serotonina nos da por pensar más en la muerte y nos acordamos de nuestros antepasados fallecidos.
Luego está las protestas de los que están a favor de las tradiciones y no quieren que se celebren las cosas de forma distinta a cómo se hacían antes. Lo de las tradiciones es muy relativo. Y sí que me molesta algo que los católicos advenedizos quieran que se celebre a su manera, en lugar de hacerlo como en los últimos treinta siglos.
El Samhain, fiesta celta asimilada por los cristianos, es la celebración del fin del verano y del comienzo del año nuevo es una noche especial en la que se abre el puente que separa el mundo de los vivos y el de los muertos. De modo que esa noche puedes pegarte una charla con el tatarabuelo y después sales con una luz para indicarles a todos los difuntos perdidos el camino de regreso al puente (que incluso muertos fastidia mucho llegar con la puerta de embarque cerrada estando de puente), para que regresen a su mundo y nos dejen a los vivos tranquilitos celebrando el año nuevo celta con una borrachera monumental; porque no hay nada que hacer en el campo y todavía no hace frío suficiente para matar a los marranos.
Todo estaba cuajado de vampiros, brujas, esqueletos, fantasmas y monstruos variados de metro diez. No sabía si pensar si serían los efectos secundarios de la vacuna de la gripe, o si los políticos habían decidido a lanzarse a la calle sin disfraz.
Tras el sobresalto inicial me di cuenta de que era la hora de ir al colegio y de que los niños iban disfrazados de bicho para celebrar el Halloween ¡Qué alivio! Así que ya pude disfrutar del desfile de niños monstruosos y una princesita de rosa. Sí ya sé que no pegaba para nada, pero la madre llevaba una cara en la que se podía leer perfectamente "Si no la dejo ir de princesita, se convertirá en el peor monstruo de todos..."
Todos los años hay dos fiestas que me atropellan sin darme cuenta. La de los muertos y la de San Patricio, que también da miedo ver una horda de gente vestida de verde celebrando su particular Drunks & Beers. Este despiste quizás sea debido a que son las únicas fiestas que no patrocina El Corte Inglés. Supongo porque no quieren asociar la marca a algo negativo como ir a un cementerio o morir de un atracón de cerveza. De todos modos sería muy divertido ver un anuncio en el que dijera “Ya es el día de los muertos en El Corte Inglés, mata a tu suegra ahora y empieza a pagarlo en primavera” Y la voz final diciendo “Es-tá muerto”.
Así que coincidiendo con los últimos estertores del verano. Los días se acortan, hay menos luz y con el bajón de ánimo provocado por los bajos niveles de serotonina nos da por pensar más en la muerte y nos acordamos de nuestros antepasados fallecidos.
Luego está las protestas de los que están a favor de las tradiciones y no quieren que se celebren las cosas de forma distinta a cómo se hacían antes. Lo de las tradiciones es muy relativo. Y sí que me molesta algo que los católicos advenedizos quieran que se celebre a su manera, en lugar de hacerlo como en los últimos treinta siglos.
El Samhain, fiesta celta asimilada por los cristianos, es la celebración del fin del verano y del comienzo del año nuevo es una noche especial en la que se abre el puente que separa el mundo de los vivos y el de los muertos. De modo que esa noche puedes pegarte una charla con el tatarabuelo y después sales con una luz para indicarles a todos los difuntos perdidos el camino de regreso al puente (que incluso muertos fastidia mucho llegar con la puerta de embarque cerrada estando de puente), para que regresen a su mundo y nos dejen a los vivos tranquilitos celebrando el año nuevo celta con una borrachera monumental; porque no hay nada que hacer en el campo y todavía no hace frío suficiente para matar a los marranos.
A mi me parece estupendo quitarle carga dramática a la muerte y reírse de ella. Y para ello recuerdo de vez en cuando a los maravillosos Monty Phyton, que rematan la canción Always look on the Bright Side of Life con la estrofa
Life's a piece of shit
When you look at it
Life's a laugh and death's a joke, it's true.
You'll see it's all a show
Keep 'em laughing as you go
Just remember that the last laugh is on you. (recuerda que la última risotada la das tú)
Tras este momento musical, quiero continuar diciendo que es algo cómodo lo de acordarse de los muertos un día al año y después continuar con nuestra vida cotidiana. Pero a mi no me convencen en absoluto. Yo me acuerdo de mis antepasados difuntos en la más variopinta de las situaciones, en cualquier época del año. Aunque curiosamente me acuerdo más de los muertos de otras personas, que de los míos propios. No sé si es que soy un mal nieto o un ciudadano crítico.
Además acudir al cementerio un día porque lo diga alguien no me gusta. Por definición me opongo a cualquier celebración institucionalizada.
Y por otro lado lo de ir al cementerio el día 1 de Noviembre es un timo enorme. Sí, un engaño ladino de los obispos que se aprovechan de la buena fé de la gente y de que la gente no acostumbra a leer mucho. El día uno de noviembre lo que se celebra es el día de todos los santos. Es decir, los muertos que la iglesia católica considera como propios. Ese día de todos los santos convocan a los feligreses para que acudan en masa a agasajar a los muertos de la iglesia católica. Y sin embargo el día 2 de noviembre, que sí que es el día de los difuntos, no va ningún cura a la sepultura de tus antepasados para nada. Es más ni tan siquiera irás tú. Que manipulación tan deliciosa.
Además acudir al cementerio un día porque lo diga alguien no me gusta. Por definición me opongo a cualquier celebración institucionalizada.
Y por otro lado lo de ir al cementerio el día 1 de Noviembre es un timo enorme. Sí, un engaño ladino de los obispos que se aprovechan de la buena fé de la gente y de que la gente no acostumbra a leer mucho. El día uno de noviembre lo que se celebra es el día de todos los santos. Es decir, los muertos que la iglesia católica considera como propios. Ese día de todos los santos convocan a los feligreses para que acudan en masa a agasajar a los muertos de la iglesia católica. Y sin embargo el día 2 de noviembre, que sí que es el día de los difuntos, no va ningún cura a la sepultura de tus antepasados para nada. Es más ni tan siquiera irás tú. Que manipulación tan deliciosa.
Yo para evitar que nadie tenga que ir a visitar una tumba, o que alguien tenga que acordarse de mi, he decidido no tener descendientes, ser incinerado y que con mis cenizas hagan lubricante anal, para seguir dando por el culo después de muerto.
keagustitomekedao




















