Periódicamente la vida desgasta más de lo que las fuerzas te
permiten sujetar y te toca recoger velas. Creo que es un buen momento para
ocuparme de proyectos que sin querer voy dejando de lado por falta de tiempo.
De modo que al priorizar le ha tocado la china al blog, a mi facebook y a mi twitter,
en general a todo el 2.0.
Que no publique nada nuevo no quiere decir que me haya ido
definitivamente, simplemente que me asomaré muy de vez en cuando, porque estoy
convencido de que la curiosidad podrá conmigo –de tener alma, una parte quizás sea
de gato atropellado por un camión-.
Lo que es seguro es que no pondré nada en el blog hasta
haber completado lo que tengo en mente. Eso sí, ¿hay alguien que haya leído las
523 entradas? No, yo tampoco lo he hecho, por eso he puesto unos dados para obtener
una entrada al azar, de modo que si tenías alguna duda de por qué venías a este
blog lee algo al azar y terminarás huyendo; de no ser así vas a necesitar una
terapia contundente.
El dejar suspendido temporalmente el blog es una buena
motivación porque “Si no lo escribo, reviento” se ha convertido en una parte
importante de mi mente. Procuraré no mirar en twitter para no picarme con temas
candentes y no ver cómo decrece el número de seguidores. Trataré de mirar lo
menos posible facebook para no desviar mi atención, aunque es probable que allí
todavía entre algo.
No sé cuanto estaré ausente. Unas semanas, un par de meses,
quizás regrese con la primavera. Lo que
es seguro es que esto no es un adiós, es un hasta pronto, porque volveré.
Volveré. Pero no como Terminator que amenazaba una y otra
vez con su poco imaginativo “I’ll be back” , ni mucho menos Chiquetete con su
espantoso “Volveré”. Regresaré como Markos con más material, ideas e ilusiones
que iré desarrollando a ratitos para irrumpir al acabar este retiro voluntario.
Espero que cuando regrese todos sigáis ahí. Os echaré de menos.
Paz y Jamón, para todos.
Si no lo escribo, reviento


